Islam - Da'wah - Perú Tariqa Nakshibendi Hakkani del Perú

"...Yo miro a los seres humanos de nuestro tiempo, veo el dolor escrito en sus rostros y los escucho gritar esta pregunta ..."
¿No hay escape?

o: El sufrimiento del ser humano



 

Bismillahi Rahmani Rahim

En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo

 

¡O gente que sufrís!, solo lograréis la paz a través del recuerdo de vuestro Señor. Hoy en día la mayoría de la gente sienten que están sufriendo, que están en desgracia, y la pregunta que usualmente hacen es: "¿A donde puedo escapar de mis problemas?" La llegada de estos tiempos es pronosticada en todos los Libros Sagrados, y finalmente también en el Santo Corán, que describe a la gente sufriendo que preguntan: "¿A donde podemos escapar?" La descripción de esos tiempos hace que los corazones de los creyentes se contraigan en horror. Pero yo miro a los seres humanos de nuestro tiempo, veo el dolor escrito en sus rostros y los escucho gritar esta pregunta. Pero no importa donde corran, están destinados a encontrar una montaña de problemas incluso mayor que de la que han escapado.


Ahora, toda la gente esta tratando de escapar de sus situaciones. Los orientales huyen al Occidente buscando libertad y riqueza, mientras que los occidentales huyen del mar de materialismo al Oriente para encontrar una forma de vida tradicional. Los campesinos no pueden seguir resistiendo a vivir en el campo y huyen a las ciudades buscando la vida "civilizada", y los habitantes de las ciudades, enfermos con las enfermedades de la civilización se congregan en el campo buscando un estilo de vida sano. Pero muchas veces, incluso cuando la gente se las arregla para escapar de un lugar a otro, de una cultura a otra, de un clima a otro o de un matrimonio a otro, buscando alivio de sus aflicciones, solo se encuentran a sí mismos enfrentados ante otra serie de miserias, y entonces caen en la desilusión y la desesperanza.


El estado presente de las cosas es el cumplimiento de la predicción del Santo Profeta sobre que llegaría un tiempo en que la gente pasaría por los cementerios y diría: "¡Si sólo fuésemos uno de vosotros, o si sólo vosotros estuvieseis en nuestro lugar y nosotros en los vuestros! ¡Vosotros descansáis, y nosotros estamos atormentados; oh, que afortunados sois de haber vivido en tiempos pasados y nunca tener que haber visto estos días!"


Entonces ¿dónde se puede encontrar protección para estas desgracias? Allah Todopoderoso responde la pregunta de esa gente desesperada, diciendo: "¡Huyan hacia su Señor!" La respuesta es muy simple, pero nuestros egos se rebelan contra nuestra huida en esa dirección, diciendo: "No, no te permitiré que huyas hacia nadie salvo hacia mí, ni que tengas ninguna protección mas que la mía, porque yo tengo mi propia voluntad, mi propio conocimiento y mis propios ideales: son todo lo que necesitamos, entonces ¡ven a mi refugio!" Pero realmente ¡el refugio del ego está lleno de goteras, no puede impedir la entrada del chaparrón de las tribulaciones!


Tanto la Torá y como en el Corán nos cuentan la historia de Noé [Nuh -en árabe], la paz sea con él. Incluso hoy en día podemos obtener sabiduría y una valiosa lección de los hechos que ocurrieron durante la vida de ese tan antiguo Profeta. Ningún evento histórico nos muestra más claramente que la única protección real está con nuestro Señor, y cómo el refugio creado por nuestras mentes será arrastrado. Noé fue enviado a su Nación y a toda la gente viviendo en su tiempo. A ningún Profeta jamás se le otorgó un periodo de vida tan milagroso - novecientos cincuenta años - pero ningún Profeta fue atormentado con un rechazo y una persecución tan persistente.


Cada vez que él se levantaba y exhortaba a su gente, ellos lo apedreaban hasta que caía inconsciente. La historia es bien conocida. Finalmente, después de varios siglos de intentos en vano para guiar a la gente, él rezó: "O mi Señor, Tu no dejes en la faz de la Tierra ni siquiera una familia de esta gente de corazón duro, ya que todos los hijos nacidos de ellos se convierten en tiranos, incluso peores que sus padres. Si Tu los dejas ser, se descarriarán hasta las pocas personas que han creído en Ti. O mi Señor, cuídanos y perdónanos a mí y a mi familia y a aquellos creyentes que están con nosotros".


Luego el Señor le concedió sus plegarias y resolvió destruir a los malvados enviándoles un diluvio que cubriera la Tierra, y Él le ordenó a Noé que construyera un arca como refugio para los pocos creyentes y para un macho y una hembra de cada tipo de animal. Luego Noé comenzó la construcción del Arca, no en la costa, sino en el medio de tierra seca. Alguna gente le preguntó: "O Noé, ¿qué estás construyendo?" "Estoy construyendo un Arca como refugio contra una gran inundación que el Señor enviará sobre la Tierra." "Entonces por qué no la construyes al lado del mar en vez de en este suelo elevado, porque aunque llueva como tu dices, aquí solo habrá torrentes salvajes corriendo hacia el mar, y tendrás un agitado paseo bajando un río tan salvaje", dijeron sarcásticamente. "No", dijo Noé, "este será un diluvio como ningún otro, una inundación que no dejará nada elevado y seco, y no habrá ríos corriendo hacia el mar: cuando caiga esta lluvia, todo será mar." Ellos se reían despectivamente y se iban diciendo: "¡Un hombre tan, tan viejo, y todavía predica las mismas tonterías de siempre, junto con la amenaza de un diluvio para intimidarnos a su religión!"


Y finalmente, cuando Noé completó la construcción del Arca, invitó a su familia y a todos los creyentes a entrar. Todos ellos se apresuraron a entrar, salvo por uno de sus hijos, que había sido influenciado por la lógica de aquellos que habían ridiculizado a su padre. Él dijo: "No necesito subir a esa nave destartalada. Si realmente llueve como tu dices, buscaré refugio en la cima de una montaña. Nunca se inunda allí, solo en los valles. Esta es una clara ley natural, y yo confío en mi propia percepción y lógica. Sé hacia donde van las inundaciones y hacia donde no." Noé le suplicó: "O mi hijo, tu piensas que sabes, pero estás equivocado: ¡sube a la nave y estarás a salvo!" Pero el hijo obstinadamente se mantuvo en su juicio, un juicio que hubiera sido correcto ante cualquier otra inundación que el mundo hubiera conocido, salvo esta, que inundo la Tierra hasta casi un metro por encima del pico que el hijo de Noé había subido, y él pereció.


En este relato está contenida una lección para todos los hombres que han puesto su confianza en las producciones de sus propias mentes, y en su nombre estamos contando la historia del destino del hijo de Noé cuando se dirigió a la montaña en vez de hacia el Arca. Y en nuestro tiempo, naciones enteras están tratando de escapar del siempre elevado nivel del diluvio de aflicciones, adoptando soluciones de acuerdo a sus cálculos mentales, no oponiéndose a los dictados del ego - ellos están subiendo montañas en vez de subir al Arca. Los que proponen soluciones a los problemas del mundo se paran en la cima de las montañas y llaman a la gente a sus propios refugios "altos y secos". Cada uno exclama: "¡Vengan aquí! Suban a este pico, no aquel: ¡el nuestro es el pico que está a salvo!" Pero lentamente sus picos aislados disminuyen ante la creciente de las aguas, y pronto todo estará sumergido. Ahogarse en el mar de las aflicciones es un terrible final.


La llave de la redención es el arrepentimiento, y por lo tanto, frente a Allah, incluso el caso de aquellos que han corrido a las montañas en vez de hacia el Arca y han caído al mar, no es irremediable, ya que Dios escuchó la plegaria de Jonás desde el estómago de la ballena: "O mi Señor, no existe ningún dios salvo Tu. ¡Glorificado sea Tu Nombre! ¡Verdaderamente, yo he sido de los impíos!" Se tornó completamente hacia su Señor, y Dios lo salvó de esa terrible y oscura prisión. "Y así es como rescatamos a los creyentes", dice el Señor; y entonces debemos glorificarlo, y encontraremos seguridad del diluvio de los sufrimientos.


Una persona solía quejarse encarnizadamente del canto de las ranas durante la noche. Enojado les gritaba: "¿Qué es todo este ruido? ¡Callaros! Todas las noches me mantienen despierto con su 'rak rak rak' " Entonces una rana de ese estanque contestó: "O hijo de Adán, yo no soy holgazana como tu, durmiendo toda la noche. Mantengo esta vigilia nocturna y alabando a mi Señor cien veces. ¿No estas avergonzado de quejarte de que yo te aparto del sueño?"


Si, debemos huir hacia nuestro Señor ante los sufrimientos, entregándonos con devoción hacia Él. Si se sienten agobiados por las olas de los sufrimientos, entonces digan: "Subhanallah, Gloria a Dios", y esas olas se calmarán. Glorificad al Señor, y seréis elevados en la Presencia Divina, esa es nuestra solución.


El Santo Corán dice:
"Ellos olvidaron a su Señor, entonces Él se olvidó de ellos".

En realidad Él nunca se olvida de nadie, pero como un castigo a nuestro olvido, Él permite que nos sintamos olvidados, entonces somos abrumados por las aflicciones. Por lo tanto, todos los días gente viene a mí, tratando de descargar una pesada carga de miseria, y los diarios están llenos de historias de sufrimiento. Hoy en día, a través de la televisión, se nos presentan destacados los desastres y las aflicciones del día. Si, ahora debemos enfrentarlo todo, no solo la pequeña prueba de nuestra vida diaria, sino también a los desastres que vemos en televisión, que afectan incluso a un corazón hecho de hierro.


Hoy en día, para darle a la gente un escape, para permitirles descargarse a sí mismos de algunas de sus penas, se ha fundado una nueva rama de la medicina, la psicólogos, y a esos doctores se les paga mucho solo por escuchar los detalles del caos mental y emocional de la gente. Y a pesar del costo que involucra consultar tales doctores, sus consultorios se encuentran en cada esquina, como solía ser con las verdulerías: ese es un signo de que las enfermedades mentales están aumentando. Los corazones de esos psiquiatras tienen que ser tan expansivos para ser capaz de escuchar tantos relatos de desgracia para tratar y ayudar a sus pacientes, pero la mayoría también se sienten agobiados, y vienen a mí para descargar pesadas cargas. A veces mi corazón se siente como si también se hundiera, ya que me afectan las desgracias de la gente. A veces, ayudo a poner a alguien en la vía correcta señalándole las causas de su aflicción, y yo busco el apoyo de mi Señor y Su perdón ...

-----------------------------------------------------------------------

Palabras de Mawlana Shaykh Nazim, del libro: 'Océanos de Misericordia del Sol Naciente'. Traducido por Hamida Casagrande y revisado por Nuruddin Margarit y Umar Martínez.